El último grito

 

El último grito,

Concha López Narváez y María Salmerón,

Bruño, 2011, (Paralelo Cero, 71)

  

La Guerrade los 30 años está acabando, pero su paso ha sembrado de destrucción todas las tierras que tardarán mucho en recuperarse; pero no solo las tierras, sino las gentes. La muerte y desolación reina por doquier. Con este telón de fondo, Concha López Narváez y su hija María Salmerón escriben una historia de misterio, en la que la lucha por el poder y la ambición son las desencadenantes de la trama. “El último grito” es una novela que mantiene el ritmo narrativo en todo momento y que logra que el lector, desde la primera página, se sienta transportado a una época y a un ambiente que sin ser los suyos, le fascinan.

La historia se inicia de una manera directa y aborda la extraña situación de Otto von Rotsein quien, de alguna manera, sin estar muerto, parece que lo esté ya que despierta en la cripta de sus antepasados. Poco a poco, va acordándose de lo sucedido y, gracias a ello, el lector entiende cada uno de sus actos, aunque no los justifica. Por otro lado, en el castillo de los Rotsein, en Renania, cerca de Baviera, impera el luto, ya que se están celebrando las exequias del conde Maximilian, que, tras 10 años en la guerra, sin dar señales de vida, ha sido localizado, aunque muerto. Su esposa, su fiel esposa, lo vela y llora.

No obstante, no hay nada normal en semejante situación porque ni Maximilian está muerto ni el cadáver es el suyo. Y el misterio está servido. Las narradoras, en tercera persona, tejen una historia que presenta dos puntos de vista: el de Otto y el de Maximilian quien regresa, cansado, hambriento y desolado a su castillo y se encuentra con la sorpresa que supone su propio cadáver. De alguna manera, un nigromante, don Nathan de Praga, quien lleva muchos años en el castillo, ha logrado, a través de sus poderes especiales, de su magia negra, convencer a Otto de que suplante a su primo y, así, cuando resucite, lograr casarse con la viuda y, de paso, alcanzar poder y renombre, como el propio Nathan. No obstante, no contaba con la llegada del verdadero conde. Todo se precipita de una manera inexorable y, al final, el lector, horripilado, asiste a un desenlace funesto, terrible, aunque justo e implacable.

Concha López Narváez y María Salmerón, a través de 17 capítulos, van trazando las líneas maestras de una historia en la que todo tiene una explicación, aunque no lo parezca. Las descripciones que aparecen en “El último grito”, sobre todo, las que aluden a la evolución de Otto, tras su despertar entre los muertos, son realmente magníficas y también espeluznantes porque, como si de una carrera contrarreloj se tratara, leemos cómo Otto va recuperando, poco a poco, el pulso de la vida para, de golpe, perderlo todo. De ahí el título del relato, como el lector podrá comprobar.

En suma, “El último grito” es una novela apasionante donde los elementos psicológicos son imprescindibles, así como el juego temporal y las descripciones. No es una novela propiamente juvenil, desde el punto de vista de los personajes, sino una novela que gustará a los amantes del misterio, de la magia y de lo inexplicable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El misterio de Julia

El misterio de Julia,

Ángela Sánchez Vallina. Blanca BK,

Pintar Pintar, 2011

 

Julia es una niña preciosa. Como se lee al principio del relato: “Tiene 8 años y es muy feliz”. A continuación se desgranan sus cualidades (la memoria), su aspecto físico 8 (es pecosa), sus afectos (su hermano y sus amigos), sus animales (el gato) y, sobre todo, su gran afición: cantar en el coro “con su vocecita aguda de soprano a medio hacer”.  La vida de Julia transcurre de manera suave y pautada, no hay sobresaltos y ella está muy contenta con cada una de sus actividades, con su familia, son sus amigos. No obstante, un día, y de manera imperceptible casi, las cosas empiezan a cambiar. El despertador no suena a la hora. La profesora ha perdido la voz. Las voces del coro no se escuchan. Y Julia parece vivir en una burbuja, despistada y perdida. Su familia se da cuenta y la llevan al médico. Finalmente es la audioprotesista quien encuentra el problema: Julia tiene problemas de oído. Ahora bien, lo que podría haber sido un drama para esta niña feliz, se resuelve plácidamente. A Julia le compran unos audífonos muy graciosos, de su color favorito, verde pistacho y, de repente, la burbuja que la ha envuelto por completo, desaparece y Julia, de nuevo, escucha la voz de su maestra y levanta la mano la primera, y escucha los dibujos animados y, sobre todo, no ha de renunciar a su afición principal, el coro.

“El misterio de Julia” es una historia llena de ternura que ayuda a padres y a niños a desdramatizar acerca de los problemas físicos, en esta ocasión la falta de audición, pero se puede aplicar a otros muchos obstáculos con los que se puede encontrar el niño y que, si no son bien tratados, pueden traumatizarlo y hacerlo sentir diferente. Nos referimos al uso de gafas, por ejemplo.  No le ocurre así a Julia quien, gracias a los suyos, acepta muy bien su pequeña limitación y no se resiste a ponerse audífonos. Eso sí, tiene que sacárselos por la noche; de ahí que su padre tenga que seguir llamándola por las mañanas, pero eso ya no es ningún problema.

Ángela Vallina escribe estructura el relato en dos tiempos más una especie de conclusión. En primer lugar, nos presenta a Julia en su ambiente, con sus aficiones y su alegría. Después, llega el cambio, esa alarma leve que se instala en las cosas, en las rutinas y que está a punto de hacer tambalear la felicidad de la pequeña, pero no lo logra. Y ya la conclusión es encontrarnos de nuevo a Julia, más fortalecida y, por supuesto, feliz. El libro además señala muy bien el paso del tiempo. Al empezar la pequeña tiene 8 años y al terminar 9. En ese período su vida ha cambiado sutilmente y ha estado amenazada por un problema de salud, resuelto de la mejor manera.

Blanca Bk ilustra “El misterio de Julia” con dibujos claros y nítidos, que nos trasladan las ganas de vivir de Julia. Cabe comentar la especial relevancia que adquiere el período en el que Julia no oye, que Blanca Bk representa como si llevara una especie de burbuja alrededor, lo cual representa de manera muy gráfica, cómo puede sentirse un pequeño en esa situación.

“El misterio de Julia” es un álbum ideal para los primeros lectores que les ayudará a comprender las limitaciones de los demás y a ser más solidarios, a la vez que les presenta nuevas realidades y les muestra que hay que aprender a superar los obstáculos que nos pone la vida. Por otro lado, insistimos, es un libro ideal para trabajar las diferencias en clase y aquellas pequeñas o grandes particularidades que nos hacen distintos, sí, pero también únicos y válidos. Y ése es el único misterio: seguir adelante y buscar solución a los problemas del día a día. No hay más. Julia lo ha aprendido. Sin duda.

El rostro de la sombra

 

 

El rostro de la sombra,

Alfredo Gómez Cerdá,

Madrid, SM, 2011

A veces, la diversión de unos supone el sufrimiento de otros. En ese momento, algo no cuadra y hay que revisar las conductas humanas que conducen a semejante callejón sin salida. Es lo que hace Alfredo Gómez Cerdá en este nuevo libro, “El rostro de la sombra”. Se trata de una historia valiente, comprometida y muy actual.

 Tres amigos, Borja, Claudio y Adrián, se emborrachan un sábado por la noche y deciden grabar con el móvil una escena que ellos mismos provocan: tiran dos piedras a la calzada y esperan a ver qué pasa con los coches. Realmente, no hay excusa para eso, pero los tres piensan que se lo pasarán bien y eso les supone una descarga de adrenalina y una especie de victoria personal. No obstante, hay algo que no sale bien: uno de los coches se sale de la calzada y da unas vueltas de campana. Uno de los chicos, Adrián, ni se imagina el alcance de su broma de mal gusto.

Alfredo Gómez Cerdá incide en un tema candente, muy actual, como ya dijimos,  y que, por desgracia, está en auge entre nuestros jóvenes. Se trata del hecho de difundir videos por Internet con escenas vejatorias, desagradables e, incluso, delictivas, como es el caso que nos ocupa.

No obstante, el autor va mucho más allá y traza una radiografía acertada de la psicología de uno de los cabecillas, el líder del grupo: Adrián. Adrián está enamorado de una chica, Nuria. Y su madre está en coma por causa de un accidente: el provocado por Adrián y sus amigos. Ni más ni menos. En ese momento, se empieza a tejer una tela de araña alrededor del muchacho que, por un lado, no quiere perder a su novia y finge en todo momento y, por el otro, trata desesperadamente de encontrar una salida airosa a ese problema. Tanto que, incluso, está dispuesto a inculpar a su hermana, Reyes, una adolescente deslenguada y muy lista que intuye el embrollo antes de que se destape.

“El rostro en la sombra” está narrado de una manera trepidante, casi contrarreloj, ya que se inicia la madrugada del domingo y termina el jueves siguiente, a mediodía, cuando ya ha muerto la madre de Nuria. En esos cuatro días y un poco más, Adrián trata de salir airoso de su delito, aunque no lo consigue. Sus amigos muestran ser más leales que él mismo,  y su propia hermana lo supera en principios morales. No así su padre, un abogado que, en cuanto descubre el asunto, maquina un plan que nada tiene que ver con la justicia que tanto ha defendido, sino con la defensa de su hijo.

Alfredo Gómez Cerdá no cuestiona, no critica, no dice nada. Se limita a observar y a narrar. Son los lectores quienes asisten al drama, quienes comprenden la magnitud monstruosa de los hechos, los que se llevan las manos a la cabeza y acaso acaban por entender comportamientos difícilmente justificables.

Las nuevas tecnologías son muy útiles, por supuesto, pero deben usarse con sentido común, sin perjudicar a terceros. Por lo tanto, es una buena reflexión la que nos propone el autor madrileño acerca de algo, aparentemente tan inocente, como grabar un video. El efecto mariposa está clarísimo en el relato.

La novela se desarrollar en un ámbito urbano, como muchas de las del autor. Concretamente en Madrid, muy cerca dela M-30.Hayuna presencia importante en el relato y es el río Manzanares, como elemento recurrente en las vidas de los personajes e, incluso, vertebrador.

Tras “El rostro de la sombra” posiblemente, haya un hecho real, que el autor presenta de una manera muy directa, realista e, incluso, cruda. El autor desdeña elementos accesorios y poda su prosa de florituras, ya que le interesa ir al grano: lograr el impacto en el lector. Y lo logra. Sin duda. El libro va destinado a jóvenes a partir de 12 años, pero, sin duda, su tema tiene suficiente carga emocional  para  interesar a cualquier lector.

Cabe, por último, señalar que esta novela se puede adquirir en papel, pero también en eBook y aplicación para iPad o iPhone. Además, los capítulos finales se pueden escuchar a través del iPod. Toda una novedad que busca potenciar la lectura entre los más jóvenes.

La acera rota

LA ACERA ROTA.Mercedes Neuschäfer-Carlón,

Vigo, Ediciones Cardeñoso, 2011

 

Desde hace mucho tiempo, a la escritora ovetense afincada a Alemania, Mercedes Neuschäfer-Carlón, sus lectores y lectoras le pedían poder leer una de sus obras clásicas La acera rota. Se trata de un libro que, desde su primera publicación en 1986, en Granica, la colección Moby Dick, ha vivido distintos avatares. Así, también apareció en Mondadori en 1990 y en Gea (Oviedo) en 1995. Ahora bien, era ya imposible poder adquirir un ejemplar del libro, puesto que sus ediciones estaban ya agotadas.

Por eso, recibimos con agrado la noticia de que, finalmente, la escritora se haya decidido a reeditar su libro en Ediciones Cardeñoso. El volumen, impreso de manera sobria y elegante, acaba de publicarse con el título La acera rota. Memoria de un comienzo. La escritora, además, ha querido incluir sola una ilustración, sacada de su primera edición y ha dejado para la contraportada la opinión de diversas autoridades en torno a este libro sin edad.

La acera rota  es un libro imprescindible para entender a los niños que vivieronla Guerra Civil española, ya que la protagonista, Elena, nos ofrece, de una manera pura e inocente, pero real y también crítica, todos los matices que la propia Mercedes vivió en Oviedo, en donde pasó la contienda con su familia.

            Elena era una niña feliz, que tenía una hermosa casa –acabada de estrenar- y que vivía rodeada de atenciones; pero que también sufría porque era una niña imaginativa que pensaba en el infierno y en la muerte y que, con 4 años, eso le suponía un tormento. Ella juega a no pisar las líneas que forman la acera (de ahí el título de la novela), pero esa acera se rompe conla Guerra Civily Elena, con su familia, vive momentos angustiosos, aunque nos los explica de manera reposada, asombrada y, a veces, insegura, como lo haría una niña aún pequeña.

            La novela está contada en 3ª persona, pero se lee como si fuese la propia Elena quien nos explicara su infancia porque, como dice la autora: “Es la historia de Elena, que ya no soy yo, pero cuya memoria forma parte de mí”.

La novela se divide en diez partes subdivididas a su vez en diversos capítulos y en ellos se desgrana la vida diaria de Elena, una niña que se abre paso en la vida y que aprende a ver las diferencias,  que existen personas ricas y pobres,  que no se permiten todas las ideas,  que hay gente  mezquina e ignorante, que para ella la vida nunca volverá a ser igual.

 La peripecia se sitúa entre 1934 y 1939 en Oviedo y otros lugares de Asturias, entre los 4 y 10 años de Elenita. Elena escucha, observa y lo absorbe todo con la mirada abierta y curiosa de una niña. Es una niña que pertenece a la burguesía media y que ha de aprender a ceder, a perder, a cambiar. Con la guerra se rompe la primavera y se pierden las ilusiones.

            Mercedes Neuschäfer-Carlón no quiere que su recuerdo se tiña de nostalgia ni de tristeza; de ahí que acuda a la técnica narrativa de esconderse detrás de una niña, aunque, claro, no siempre la respeta y muchas veces es la propia Mercedes, ya madura, quien hace alguna observación; pero en ningún momento la novela pierde su frescura y su gracia. Son varios los aspectos que podríamos tratar de La acera rota, que, es por así decirlo una novela iniciática porque Elena, al acabar la novela, es mayor, no sólo en años, sino en experiencia vivida, en saber acumulado y, sin embargo, eso no impide que siga conservando su inocencia o, al menos, la parte más pura de su alma.

            La autora hace un análisis psicológico de los personajes realmente espléndido. Es una novela que tiene varias lecturas ya que, dependiendo de la edad del lector, se profundizará en unos aspectos o en otros. Con ello queremos decir, como ya lo hemos hecho en otras ocasiones, que solo existe una buena literatura, sin necesidad de añadir infantil o juvenil. Y La acera rota, aunque está protagonizada por una niña, es una lectura recomendable para todo tipo de lectores puesto que, por decirlo así, se trata de un clásico. Y los clásicos no tienen edad.

Cierra los ojos

 

Cierra los ojos, Kate Banks-Georg Hallensleben, Ed. Juventud, 2011

 ¿Cómo resistirse a unos ojos dulces que te miran desde la portada del libro? El pequeño tigre de Cierra los ojos es el protagonista de una historia cotidiana, pero, no por eso, poco importante. A todos los niños y niñas, alguna vez, les cuesta dormir, temen perder la luz del día, tienen miedo a la oscuridad. Por eso el cuento que tenemos entre las manos es una excelente ayuda para los padres y para los propios pequeños. El pequeño tigre juega en su hábitat natural, se divierte, es feliz, pero, cuando llega la noche, no quiere dormir y le plantea a su madre los motivos. La tigresa, una madre paciente y comprensiva, le rebate una a una sus objeciones y el tigre, poco a poco, se va convenciendo.

Cuando se cierran los ojos se invoca al sueño y los sueños pueden ser hermosos y radiantes. El pequeño tigre descubre que, gracias a ellos, es capaz de hacer cosas que no podría hacer en la realidad.

Cierra los ojos trasvasa al ámbito animal, como ya hemos dicho, una escena corriente en la mayoría de los hogares que tienen niños pequeños. El tigre, sin perder su aspecto, se humaniza y adopta la psicología de los niños, por eso hace mil preguntas, por eso se plantea tantos interrogantes y se resiste a dormir. Su madre le explica que cualquier sueño puede hacerse realidad, que si se pierde ella estará allí para recogerlo, que no tema, porque ella siempre lo estará esperando. Y, despacio, como todos los niños, el tigre se va durmiendo.

Cierra los ojos está escrito por Kate Banks de una manera poética, aunque sencilla, para que los lectores, o los prelectores, entiendan qué quiere decir. No obstante, lo verdaderamente espectacular del álbum son sus ilustraciones, realizadas por Georg Hallensleben. Se trata de pinturas de amplio formato que se introducen en la vida real y en los sueños del tigre. Portada y contraportada se complementan y muestran al tigre de ojos dulces, que está aprendiendo a ser autónomo, pero que aún necesita a su madre.

En definitiva, un libro precioso, que gustará mucho a padre e hijos y les ayudará a encauzar esas horas previas al sueño.

El diario de Miguel

 

El diario de Miguel,José Luis Ferris, Oxford, 2010, (El árbol de la lectura, 31)

En un año hernandiano por excelencia, José Luis Ferris nos ofrece un libro muy cuidado y emotivo: El diario de Miguel. Miguel Hernández, al que llamaron genial epígono de la Generación del 27, es uno de los poetas más queridos y admirados de la literatura española. Su vida y su obra rezuman verdad y compromiso. Por eso, hablar de Miguel Hernández supone siempre un reto porque es difícil apresar en unas páginas todo el torrente apasionado de la voz del poeta de Orihuela.
José Luis Ferris es un buen especialista en la obra del poeta. Tal vez por eso se ha atrevido a imaginar el que podría haber sido su diario, el diario de sus 13 años. No obstante, va más allá y trasvasa, de una manera metafórica, alegórica, incluso, las vivencias que tuvo el poeta de joven y adulto a su infancia.
En el Diario de Miguel asistimos a la peripecia de un niño que quiere ser poeta y que consigue ingresar en la Escuela de Poetas, en Madrid. Esta escuela no es otra, ni más ni menos, que la Residencia de Estudiantes. De este modo, Ferris relaciona, en un mismo tiempo y en una misma escuela, a los que fueron grandes poetas del momento, pero los sitúa también en su niñez. Así, Miguel estudia con otros niños más mayores como Federico, Dámaso o Vicente, los tres grandes poetas del 27. A todos ellos centra en su carácter y en su especial manera de ser, sobre todo se acerca a Vicente. Vicente Aleixandre fue de los pocos poetas que siempre ayudó a Miguel Hernández. De esta manera, Ferris imagina que Miguel y Vicente, de niños, compartieron habitación en la Residencia de Estudiantes. Entre los profesores están, por supuesto, don Antonio, Juan Ramón y don Ramón.
Una de las habilidades de José Luis Ferris es que no emplea los apellidos y es el lector quien tiene que darlos. Don Antonio es Antonio Machado, Juan Ramón es Juan Ramón Jiménez y don Ramón es Ramón Gómez de la Serna. Este procedimiento logra que el diario adquiera humanidad puesto que el niño Miguel lo escribe con sencillez, con total naturalidad.
En El diario de Miguel también se habla de la relación de Miguel Hernández con Pablo Neruda y del distanciamiento del que fuera su amigo, Ramón Sijé; aunque con la misma idea que preside el libro: Ramón es también niño y fallece siéndolo.
Por las páginas de este diario singular se asoman los poemas de Miguel, se asoma la esperanza que pudo haber sentido alguna vez, su difícil relación con el padre, el afecto por su madre y hermanos y tantos otros aspectos que conmueven al lector.
La tragedia llega también al relato con el inicio de la Guerra Civil que José Luis Ferris cuenta también de manera simbólica, como si Miguel hubiera vivido con los otros niños de la Residencia hasta que se quedó solo con Don Antonio y, por último, solo definitivamente. El resto de la historia, por desgracia, todos la conocemos.
El Diario de Miguel empieza un 20 de febrero y termina un 28 de marzo. No se indica el año, porque la historia no fue así, pero pudo haberlo sido. ¿Qué nos lo impide creer?
Sea como sea, el libro es una hermosa recreación literaria que ayudará a entender mejor la figura del poeta y a valorarla.
En el libro se incluye un prólogo, a manera de explicación y un apéndice con distintos documentos acerca de la vida y la obra de Miguel Hernández.
Recomendamos el libro a los jóvenes estudiantes del segundo ciclo de Educación Secundaria. Nos parece que es un libro vibrante, lleno de connotaciones literarias y, sobre todo, de emoción.

Publicado en Pizca de Papel

Los tres cerditos

 

 Los tres cerditos, Marion Billet, Madrid, SM, 2011

 “Los tres cerditos” es un libro de impacto visual puesto que se presenta como si fuera una caja cerrada y ofrece, en su interior, varios tesoros. Los niños desde 3 años podrán sentir la magia de un cuento clásico tan conocido como el que nos ocupa, pero, también, y es lo más importante, podrán interaccionar con él ya que el cuento presenta cuatro escenarios para que el cuento pueda ser representado. Los personajes están a punto para actuar, sujetos en una ranura de cartón.

Una vez que el lector tenga a los personajes a punto puede comenzar la lectura. Por un lado, la historia es, con pocas variantes, la clásica, la de los tres cerditos que acaban uniendo fuerzas frente al lobo. Los personajes son, por lo tanto, estos tres cerditos y el lobo. Y los cuatro escenarios presentan, con todo tipo de detalles, el bosque, el proceso de construcción de las casas y la casa final. Son realmente decorados vistosos que permiten la ilusión de las tres dimensiones, con solapas que esconden sorpresas y cuidados hasta el mínimo detalle.

Leer es importante y acercarse a la lectura desde estadios tempranos puede marcar la diferencia entre ser un buen lector y no serlo. No obstante, la apuesta que presentamos es aún más completa porque permite que los pre-lectores también se introduzcan en la magia del teatro y sean capaces de crear su propia historia ya que nada les impedirá que cambien los roles de los personajes y sus diálogos.

Gracias a “Los tres cerditos”, pensamos, el niño y niña, descubrirá el juego del teatro y pasará un rato estupendo mirando los decorados y descubriendo pequeños elementos. Una vez que haya acabado de jugar o de leer o de jugar leyendo… todo puede guardarse de nuevo en el libro hasta la siguiente representación.

El formato con que se presenta “Los tres cerditos” nos parece muy adecuado porque es resistente y porque permite que sea fácilmente manejable por los propios niños. Además, no necesita demasiadas explicaciones. Por otro lado, la historia puede ser leída por un adulto… y a partir de aquí, se levanta el telón. Y el niño es el director de la función.

Publicado en Pizca de Papel

El caso del loro que hablaba demasiado

Jordi Sierra i Fabra aborda el segundo caso de Berta Mir, El caso del loro que hablaba demasiado, con la misma frescura e intensidad que imprimió en el primer libro, El caso del falso accidente; aunque con mayor dominio, si cabe, de la psicología de la joven narradora y protagonista de la aventura, Berta. A Sierra i Fabra a veces se le ha acusado de superficialidad en el tratamiento de sus personajes. Creemos que nunca ha sido así puesto que él siempre ha dado libertad a sus criaturas y les ha dejado mostrarse –y evolucionar- gracias a sus palabras y comportamientos. Si lo que buscamos son grandes descripciones físicas y psicológicas no las encontraremos, pero sí hallaremos la creación de personajes redondos que, como le ocurre a Berta, van madurando y creciendo ante los ojos de los lectores.

Berta Mir, de 18 años, a la fuerza ha debido de hacerse cargo de la agencia de detectives familiar puesto que es la única fuente de ingresos que tiene. Claro que no es lo mismo perseguir a maridos infieles que introducirse en los trapos sucios de los Dalmau, una familia adinerada de la burguesía catalana, lo cual la llevará a destapar la caja de los truenos y a introducirse, de paso, en una red ilegal de importación de animales exóticos. Y todo porque Berta ha aceptado el encargo de una encantadora ancianita, Claudia Dalmau, a quien han robado su loro, un guacamayo de Spix valiosísimo.

 Sierra i Fabra tiene la habilidad de introducirnos en distintos ambientes ya que su novela presenta una extraordinaria estructura que no deja ningún fleco suelto. Por un lado, Claudia y su vida como detective en la agencia Mir, ya que su padre, impedido en la cama poco puede hacer, aunque, eso sí, la ayuda de una manera muy peculiar. Por otro lado, Claudia y su relación con el grupo de música en el que toca, las ilusiones y las decepciones que ello conlleva, los amores y las frustraciones. Por otro lado, la familia Dalmau y todos lo que esconden unos y otros y que Berta, de una manera entre ingenua e inconsciente descubrirá. Y, por supuesto, la relación de Berta con el policía Sanllehí, con quien tiene una especie de tira y afloja, aunque siempre por supuesto, Sanllehí es una especie de protector de la joven. Vemos trasvasadas al policía algunas de las cualidades de Sierra i Fabra y de las ideas que siempre ha defendido con vehemencia. Vehemencia que, por supuesto, no falta en la novela.

El caso del loro que hablaba demasiado, escrito en primera persona, atrapa en cinco intensos días, como indica el título, la aventura de un loro que no es que hablase demasiado, sino que provocó mucho qué hablar. El texto se lee con rapidez y combina distintos géneros, el de la novela negra y de detectives, con el del viaje iniciático y la novela realista y aún se podría apelar a otros registros como el sentimental y emotivo del que el libro no está exento.

 La crítica de Sierra i Fabra más directa se centra en los traficantes de animales exóticos y no escatima palabras ni ejemplos para mostrar esa realidad que existe en nuestro mundo. Ahora bien, como acabamos de decir, no deja ningún fleco suelto y no descuida para nada el aspecto más personal y humano ni de Berta Mir ni de los personajes que la rodean, la arropan, de alguna manera.

El caso del loro que hablaba demasiado, en suma, se lee con creciente interés, con el aliento contenido, incluso, pero con el suficiente reposo y calma como para descubrir la personalidad de Berta, una joven que, poco a poco, va madurando y va creciendo. Berta acepta que las cosas no siempre son blancas o negras, empieza a comprender a su madre, a su abuela y ella misma se descubre actuando de una manera acaso impulsiva, pero siempre positiva. Y es que Berta va siempre en línea recta, sin pensar en las posibles consecuencias. Por eso cae simpática al lector y, por eso, sin duda, el policía Sanllehí acaba protegiéndola y haciendo la vista gorda en más de una ocasión. Y es que, repetimos, las apariencias pueden engañar –y de hecho engañan-.

Se trata, en suma, de una extraordinaria novela que gustará a los seguidores del escritor todoterreno barcelonés, pero puede causar adicción en lectores que nunca o poco se hayan acercado a Sierra i Fabra. Lo advertirmos.

En Culturamas

Diario de una madre imperfecta

Diario de una madre imperfecta,

Isabel García-Zarza,

Viceversa, Barcelona, 2010

 

 

Tener hijos y cuidar de ellos es una alegría para todas las madres o casi todas. De eso no hay dudas, pero no siempre todo es tan ideal como se pinta y no siempre la maternidad se viste de color de rosa, como en los tópicos. Para una madre trabajadora acaso es aún peor porque su tiempo es más limitado y porque ha de hacer todo tipo de inventos para no sentirse culpable y dejar a sus hijos en la guardería, con los abuelos, con un canguro…

La reportera Isabel García-Zarza escribe Diario de una madre imperfecta para compartir sus experiencias, como madre de tres niños muy pequeños, con los lectores, sean hombres o mujeres. La autora mantiene un blog muy activo sobre estos temas (http://www.mividaconhijos.com/) . Se trata de un blog lleno de frescura, originalidad y humor porque, para tratar temas serios como la maternidad, nada mejor que hacerlo con ironía y gracia.

Diario de una madre imperfecta recoge, en forma de breves capítulos, algunos de los momentos por los que casi todas las madres hemos pasado. Ser madre conlleva no dormir, no poder asearse con calma, tener que pensar en mil cosas a la vez… y tantas pequeñas- grandes cosas que Isabel García-Zarza describe con gracia, pero con absoluto realismo.

El llanto de los niños, las noches en blanco, el no saber qué hacer, el embarazo, la compra, la organización del hogar y la relación con la pareja son aspectos que ponen a prueba a la madre más organizada y preparada.

Diario de una madre imperfecta se lee con una sonrisa en los labios y la alegría de encontrar a una madre que es capaz de expresar, sin cortarse, los sentimientos y vivencias que todas las madres hemos sentido. Eso no quiere decir que no quiera a sus hijos, que no se sienta la mujer más feliz al verlos, pero, por supuesto, sin perder de vista otros aspectos, otras parcelas de su vida que han cambiado o, simplemente, han desaparecido.

¿Para qué se tienen los hijos?, se pregunta y nos pregunta la autora. Las respuestas pueden ser infinitas, por supuesto, aunque ella nos ofrece algunas, muy sencillas, muy elementales, incluso, pero absolutamente compartibles.

Isabel García-Zarza se siente feliz de ser madre, pero es sincera y confiesa sus imperfecciones. Acaso en esas imperfecciones esté la esencia de la maternidad.

En suma, Diario de una madre imperfecta, rompe con esa imagen almibarada de las madres perfectas y organizadas, que todo lo saben, que todo lo controlan y que no se despeinan por nada. Esa imagen no es real, más bien es una entelequia. Como bien escribe la autora, al principio del libro, “Todas adoramos a nuestros hijos, pero hay momentos que daríamos cualquier cosa por librarnos de ellos un rato”. Y tiene razón, aunque también la tiene cuando confiesa: “Somos acróbatas de un gran circo. Agotadas, y con ojeras, pero no lo cambiaríamos por nada en el mundo”.

El libro está especialmente destinado a las madres actuales, aunque no estaría mal que lo leyeran los padres, que no siempre saben ocupar su lugar en eso de criar a los hijos.

El libro está en la línea de Supermami (Mil maneras de ser una mamá feliz), de la escritora Care Santos (2009). Ambas autoras son bloggers y ambas se toman con humor y seriedad a la vez el hecho de ser madre. De otra manera no podría ser.

Mis pequeños tesoros

Mis pequeños tesoros, Madrid, SM, 2010

 Mis primeros tesoros es una biblioteca especial puesto que va destinada a los lectores que aún no saben leer, pero que tienen capacidad y sensibilidad para dejarse impregnar por las imágenes. Nos referimos a la franja de edad de 0 a 3 años, tal vez, en este caso, de un año y medio en adelante.

Mis pequeños tesoros se organiza en forma de caja en la que se presentan nueve imaginarios. Se trata de libros pequeños, de formato resistente y canto redondeado, muy adecuados para que el pequeño los mire y remire una y mil veces.

La protagonista de la biblioteca es Bibi, una gatita singular. Bibi nos muestra distintos temas, todos relacionados con el entorno y el mundo en el que se desenvuelve el niño. Cada libro se destina a un aspecto en particular: la ropa, los juguetes, la casa, el jardín, el baño, los animales, la comida, las frutas y verduras y la propia Bibi. Los libros tienen seis gruesas tapas de cartón, en las que aparece dibujado un elemento, de manera clara y precisa, ya sean unos calcetines, el champú o un perro. Los libros son fáciles de manejar y de coger puesto que se presentan con una cinta que permite levantarlos.

Mis primeros tesoros es, sin duda, un libro de libros que ayudará a que el pequeño aprenda a conocerse y a identificar aquello que le rodea. Bibi es un personaje que les sirve como ejemplo de aquello que ellos mismos hacen cada día, bañarse, comer la verdura, jugar…

La caja-biblioteca presenta, además, una sorpresa. Cada contraportada contiene un dibujo que permite, a manera de un camino, crear un recorrido entre la casa de Bibi y la propia Bibi.

Mis primeros tesoros nos parece una apuesta perfecta para los más pequeños. Y el formato es ingenioso y muy bien cuidado. Además, el color rojo que es el que domina en la caja, con su brillantez, es un reclamo para el público al que va dirigido. Sin duda, los nueve imaginarios serán un buen regalo para los menudos de la casa.

http://www.culturamas.es/blog/2011/03/08/mis-pequenos-tesoros/

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